lunes, 10 de junio de 2013

Dos poemas de Domingo Acevedo.


Testimonio.


Hoy he querido dejar testimonio de la insignificante grandeza de nuestras vidas
decir que sobre la primavera
que con sus manos fecundas hicieron florecer en nuestra memoria  los  abuelos
construyeron una gran ciudad
que de esa tierra que en mi corazón es un canto
no queda nada
sólo recuerdos
recuerdos edificados sobre las cenizas de nuestra nostalgia
recuerdos tan enraizados en mis palabras
que en mi voz anidan los pájaros fabulosos de mis sueños
que más allá de la polvorienta geografía de mi cuerpo  iluminan los cubículos del olvido
en donde la civilización enterró para siempre toda nuestra alegría
ya que en  nuestra forma simple de ver la vida no  advertimos que el mundo de más allá de la alborada
ambicionaba nuestras tierras
y que la modernidad avanzaba inexorable hacia nosotros
triturando entre sus fauces todo lo que encontraba a su paso
que por el camino real a menos de una hora de distancia a pie
la ciudad como un espejismo en nuestras miradas azoradas
resplandecía 
con sus románticas avenidas
con sus ventanales que todas las tardes daban al mar
con sus  luces que con sus cuchillos dorados herían el corazón de las sombras
con sus pomposos edificios preñados de sueños
con sus mujeres de algodón que vestían sus corazones con las luces primeras del alba
para no morir de pena atrapadas por la soledad
con sus escuálidos  hombres atrapados en la fantasía de sus vidas vacías
 con sus ruidosos automóviles ebrios de distancia
y sobre todo sus noches bulliciosas
con sus casinos
donde el azar y la ambición  atrapaban a los hombres en sus tentáculos imposibles
con sus cines de melancolía de la Duarte y la Mella
donde la quimera llevaba a los espectadores en un viaje sin retorno por los túneles infinitos  de la fantasía
y el mar Caribe  con sus barcos fantasmas esfumándose en el horizonte
las vidrieras de las tiendas que atrapaban nuestros sueños en el bucólico encanto de querer tener y no poder
y mirábamos hacia dentro de nosotros mismos
y terminábamos parados frente al espejo de la vida harapientos y descalzos
en un mundo ajeno y extraño
como extraño éramos nosotros en ese mundo
y de nuevo volvíamos a nuestras tierras
en donde la vida transcurría sin más  prisa que ir  a los conucos
andar por los montes maroteando alguna fruta de lástima
arrear vacas hacia las distantes regiones del rocío
cazar pajaritos endebles para mitigar el hambre de toda la vida
y en las noches alrededor de la hoguera los abuelos en una danza nos hablaban de sus hazañas remotas
de su largo viaje sin retorno hasta llegar  aquí
de la crueldad del látigo en sus espaldas
de cuando lucharon contra el hombre blanco por su libertad
de sus anhelos por volver al África
y  de sus raíces enterradas en estas tierras  que abonaron con  sudor y sangre
tierra
en que a pesar de todo
siempre serán extraños
al final de la jornada sin más luces que la de la luna y las estrellas
nos alejábamos  por los caminos que  los grillos iluminaban con su canto
gritando a viva  voz la  alegría de compartir en una danza la vida
al llegar al hogar con la piel pegajosa de oscuridad
dar un beso a mis padres
pedir su bendición
salir al patio
y bajo las estrellas
darme un baño de inmensidad y rocío
y luego acostarme en mi hamaca
hasta que el sol de un nuevo siglo nos traiga la esperanza
que perdimos en el duro batallar contra la modernidad

Domingo Acevedo.
Rep. Dom.


ALBORADA DE MARIPOSAS AZULES.


No fui más que un niño que siempre anduvo perdido en sí mismo
en los conucos lejanos del abuelo Ismael
aprendí de la vida todo lo que sé hoy
fueron los potreros del tío Juan mi escuela
y en las lejanas regiones del rocío
era donde podía mirarme al espejo
y encontrarme tal cual era
un niño hecho de ceniza y barro
con la mirada torva perdida en el infinito
un niño que escribía todas las tardes en los pergaminos del viento
su historia envejecida en su dolor vegetal
era toda mi alegría poder correr por el bosque
hasta cansarme y terminar de bruces
entre los arbustos mágicos de las tardes
hablar con los animales y los árboles
pasear en el viento más allá del horizonte
y regresar en las nubes al lugar de donde nunca partí
y encontrarme como siempre
arrullado entre los brazos de mis padres
que me cubrían de la lluvia
que con su corazón de azucena
iba dejando pedazos de cielo dormidos en mi piel
todas las tardes mi madre y yo
nos sentábamos bajo la sombra del gran árbol azul
a mirar como los pájaros ebrios de clorofila
se escondía detrás de las murallas del horizonte
mientras
una peregrinación de mariposas
ancladas en los ventanales del ocaso
agonizaban en la mirada quimérica de un ángel
hoy no hay más alegría  que este canto bajo esta luna de jade
por el camino del alba
las huellas del rocío
se evaporan entre los pies descalzos de un sol precoz
que siempre en noviembre
pasa de largo a esconderse entre los matorrales atardecidos de la distancia.
alborada de mariposas azules heridas por los puñales del  otoño
junto al fogón doña Lola hierve jengibre que ofrece al paladar
para ahuyentar a los duendes del frío
y en un rincón de la memoria
Cató todavía fabrica con sus manos de ternura
los colores del amanecer
y en algún rincón de mi alma  la abuela Mamá Tita
recolecta los residuos perdidos de nuestro pasado
muchas veces ella y yo imaginábamos escuchar en la voz destemplada del viento
el lejano sonido de nostálgicas tamboras
grito de guerra
canto de amor
danza que en las noches aun nos libera del peso de una historia amarga
que escribieron con su sangre nuestros abuelos
para que mi voz
quinientos años después
pudiera abrir las puertas que el tiempo creyó haber cerrado para siempre
nací en esta tierra que tiene el color del olor del topacio
donde los colores vegetales de la primavera se levantan
como una ola que inunda todos los rincones del bosque de mariposas
que al morir van dejando un rastro efímero de luz, arco iris coagulado en una lágrima
por el camino real
el tío Alberto regresa
parece flotar sobre la tenue oscuridad  del atardecer
la tía Agustina en la ventana  lo ve llegar
espera como siempre que él
lleve las vacas a los corrales
se dé un baño
vaya a la ventana
le dé un beso
y luego se sienten todos en la mesa a cenar.

en las noches mi padre
como un fantasma se perdía entre las sombras hacia las carboneras
a vigilar los hornos
para que el fuego no consumiera los sueños
y así poder derrotar el hambre
que acechaba entre los resquicios de las horas más largas del verano.
primavera insular
caserío perdido junto al bosque del olvido
flamboyán amarillo
anacahuita de cristal
bajo los limoncillos florecidos
la tía Tatín con su escoba  arrincona contra los espejos de la tarde
las cenizas que deja el otoño en la mirada de la tía Aurora
que aún busca en su interior
el camino de regreso al paraíso que nos robó la modernidad
ignora ella que morirá arrinconada contra sus sueños
sin volver a ver el sol
desde los ventanales primaverales del alba

Domingo Acevedo.


sábado, 8 de junio de 2013

Obras de Roberto Isaias



                                         Sinfonía.
 Barrio nervioso.
                                         Cristo

viernes, 7 de junio de 2013

La Tinaja.





La Tinaja es un recipiente en forma de vasija hecha de barro, de perfil ovalado boca y pie estrechos y por lo general sin asa, era utilizada en la antigüedad en la República Dominicana para almacenar el agua de tomar. Todavía en algunos campos se usa y en mi casa hasta el 1970 y pico había una tinaja que usábamos para tomar agua, debo decir que conserva el agua muy fresca.

Texto y fotos de Domingo Acevedo.



jueves, 6 de junio de 2013

recitar de poesía un canto de esperanza.



ARTISTAS UNIDOS POR UN PLANETA POSIBLE
EN LA CASA DE LA CULTURA LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA 

Un canto de esperanza. Artistas Unidos por un Planeta Posible, Justicia Climática y la campaña Crece, dieron un recitar de poesías titulado un canto de esperanza con el que dejaron abiertos los trabajos para la segunda colectiva sobre cambio climático y cuidado del planeta, en la Casa de Cultura Latinoamericana y Caribeña, con la participación de los poetas, Fausto Aybar, Ramón Jiménez, María Hortensia y Domingo Acevedo. En la actividad también participaron los pintores Milvio Salcedo, Mártires Castaño, Roberto Herrera, Roberto Isaías y Matilde Contreras. 



Con esta actividad lo que buscamos es motivar a que otros artistas plásticos se integren a esta importante actividad a celebrarse del 8 al 19 de octubre en Santo Domingo capital de la República Dominicana. Los encargados de la Casa de Cultura Latinoamericana  y Caribeña se mostraron interesados en que artistas plásticos cubanos participen en la colectiva y además pusieron la casa a nuestra disposición para que sigamos organizando actividades allí. 




























miércoles, 5 de junio de 2013

LOS SEIS GRADOS QUE PODRÍAN CAMBIAR EL MUNDO

Este 5 de Junio día mundial del medio ambiente, artistas unidos por un planeta posible preocupado por el futuro del planeta les deja este documental realizado por National Geographic sobre el cambio climático, titulado (LOS SEIS GRADOS QUE PODRÍAN CAMBIARON AL MUNDO), por favor compartirlo, es de suma importancia que la humanidad conozca la verdad de nuestro futuro.

domingo, 2 de junio de 2013

Artistas presentan exposición pictórica dedicada al medio ambiente


Durante el tiempo de preparación de la exhibición, los jóvenes artistas se han preocupado por formarse en materia de medio ambiente y los efectos del cambio climático

Artistas presentan exposición pictórica dedicada al medio ambiente
"Destierro ecológico" de Claudio Martin.Fuente externa/Acento.com.do
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Un grupo de artistas plásticos y poetas que comparten la preocupación por los problemas ambientales se unieron para desarrollar un interesante proyecto: una exposición pictórica en la que todas las obras tratan temas relacionados a las amenazas que se derivan del cambio climático global.
El evento de carácter artístico y ecológico tiene lugar en el Parque Independencia hasta el día 24, fecha en que conmemora el Día Internacional de la Acción Climática.
Entre los temas más explotados por los artistas están lasemisiones elevadas de dióxido de carbono, la deforestación, la explotación indiscriminada de petróleo y la urgencia de buscar soluciones, que suele estar representada por relojes u otras referencias al tiempo.
Matilde Contreras, una de las pintoras que coordinan la exposición, explica que se trata de una propuesta que parte de la convicción de que el arte tiene una responsabilidad social y cuya principal pretensión es ayudar a hacer conciencia sobre la necesidad de contrarrestar las tendencias de deterioro ambiental o bien de cambios que resulten perjudiciales.
“Por eso decidimos montarla en el Parque Independencia, porque la idea es que la vea la mayor cantidad de personas posible, provocar a los transeúntes, hacer un llamado a meditar sobre estos temas”, explica.
Además de Contreras participan en el Colectivo Artistas Plástico por el Planeta los pintores Wilfrido Velázquez, Meliza Aybar, Kiko Aybar, Jovanny Infante, Isaías Roberto, Carlos Segura, Claudio Martín, Luis Anderson Aquino, Yudith Velázquez y otros. También están Michel Bernardin, un pintor de origen haitiano cuyos cuadros están inspirados en terremotos y otros desastres naturales, y el poeta Domingo Acevedo, que además funge como vínculo entre los jóvenes artistas y la organización Justicia Ambiental.
Wilfrido Velázquez explica que trabajan en este proyecto desde hace sólo cuatro meses, tiempo en el que lograron reunir 35 piezas que fueron aportadas de manera gratuita por varios artistas sensibilizados con el tema ambiental.
Durante este tiempo no sólo han trabajado en sus obras artísticas, sino que también se han ido informando sobre temas ecológicos y dando un cuidadoso seguimiento a la situación ambiental actual y a los debates científicos en torno a este tema.
No somos intelectuales, pero tenemos referencias y sabemos que hay razones para preocuparnos. Por eso promovemos esta causa”, comenta Velázquez.
El montaje de esta exposición también es el producto de un esfuerzo en términos económicos, pues gran parte de los costos fueron cubiertos por los propios expositores.
Matilde Contreras narra que se entusiasmó tanto con el proyecto que hasta vendió algunos muebles para comprar materiales necesarios para preparar la exposición.
Esta exposición será presentada próximamente en el sector Capotillo, del Distrito Nacional, y en Santiago de los Caballeros.
 Acento.copm

Artistas presentan exposición pictórica dedicada al medio ambiente

Artistas presentan exposición pictórica dedicada al medio ambiente


Un grupo de artistas plásticos y poetas que comparten la preocupación por los problemas ambientales y aliados a la Campaña CRECE en RD se unieron para desarrollar una interesante exposición pictórica en la que todas las obras tratan temas relacionados a las amenazas que se derivan del cambio climático global.
El evento de carácter artístico y ecológico tuvo lugar en el Parque Independencia del 22 al 24 de Septiembre, fecha en que se conmemora el Día Internacional de la Acción Climática Planeta en Movimiento.
Público en la exposición y personal de CRECE
Entre los temas más explotados por los artistas estaban las emisiones elevadas de dióxido de carbono, la deforestación, la explotación discriminada de petróleo junto con la urgencia de encontrar soluciones a estos problemas a contra reloj.

Matilde Contreras, una de las artistas que coordinan la exposición, explica que se trata de una propuesta que parte de la convicción de que el arte tiene una responsabilidad social y cuya principal pretensión es ayudar a concienciar sobre la necesidad de contrarrestar las tendencias de deterioro ambiental.
 
Matilde Contreras- Artista

“Por eso decidimos montar la exhibición en el Parque Independencia, porque la idea es que la vea la mayor cantidad de personas posible, provocar a los transeúntes, hacer un llamado a meditar sobre estos temas”.




Esta exposición se trasladará al sector Capotillo, del Distrito Nacional, y posteriormente será exhibida en Santiago de los Caballeros en el mes de Noviembre.





Oxfam Latinoamerica.